Que nuestra mente sea como el espacio en el que las nubes generan sus formas cambiantes y se diluyen…

Poder permanecer en la observación sin buscar nombres para las formas que van armándose y desarmándose, sin aferrarnos sin rechazar sin que nada nos sea indiferente…

Atención implacable y bondadosa, curiosa, inocente, maravillándose del fenómeno de la vida y el cambio constante… mientras somos conscientes de estar atestiguándolo.