Mañana, 20 de enero, el SOL entra en ACUARIO y el 23 tendremos Luna Nueva de Acuario.

Aprovechemos lo que falta para terminar el ciclo zodiacal que iniciamos el 20 de marzo de 2011

Podés o no ser del signo de acuario, pero indefectiblemente todos tenemos todos los signos en nuestro Carta – Mapa Natal (sello astrológico-energético único e irrepetible).

De manera tal que, de alguna manera, manifestamos las cualidades acuarianas en algún aspecto de nuestras vidas (o en varios).

 

En nuestro sistema solar, la estrella que nos da vida entra en Acuario evidenciando y activando sus características, talentos y bondades.

 

Una leyenda cuenta:

“… Y entonces Dios llamó a las doce criaturas a su lado y le dijo a Acuario:

— A ti Acuario, te doy la misión de abrir los ojos del hombre a nuevas posibilidades. Traerás el concepto de futuro y de amor fraternal.

Sentirás la soledad de los que viven adelantados a su tiempo, ya que no te permito personalizar  MI Amor. Vivirás libre para poder servir a la humanidad renovando Mi Creación.

Para que puedas hacer un buen trabajo, te doy la prueba de dominar la rebeldía, y, como bendición, te concedo el don del progreso.

Ahora vé y cumple con tu tarea.”

(Alegoría de Martin Schulman)

 

 

 

Entramos en el signo de Acuario, penúltimo de la rueda zodiacal que posibilita la realización de obras para la humanidad. Su función es la de distribuir de forma racional lo que fue creado por la fuerza realizadora, materializadora de Capricornio, signo que también nos dio la posibilidad de aclarar cuál es nuestro lugar social para que desde allí, el iniciado que conoce la luz pero le da la espalda para llevarla a los que todavía están en la oscuridad, cumpla con su misión última.

 

Acuario es signo de elemento aire que alude a la mente, a aspectos lógicos, racionales y sociales.

 

Simboliza la fraternidad, el compañerismo, la necesidad de armonía social, la preocupación por los otros, la descentralización del poder, el compartir.

 

Que cada uno pueda, desde su lugar, ver en el otro un hermano, respetarlo,  actuar libremente sumando en lo social y defendiendo sus ideales de corte y tinte universal. Sólo compartiendo y reconociendo que somos una humanidad UNA, llegaremos a buen puerto!

 

 

Namastê (saludo a la luz en vos que es la luz en mí)!