Brasil, Camboya, España, Estados Unidos, Filipinas, Guatemala, Irlanda, México. Día de los Muertos, Halloween, Todos los Santos, Samhain …

Dependiendo del país donde uno se encuentre esta celebración tiene un nombre y unas tradiciones diferentes. Lo que sí tienen en común son los difuntos, los protagonistas de la velada a quienes se les rinde homenaje entre la noche del 31 de octubre y el 1 y 2 de noviembre.

México – La Catrina – Día de todos los muertos

El Día de los Muertos en México es de origen precolombino, su calendario mexica guardaba varios días a honrar a los difuntos. La ceremonia estaba consagrada a la diosa Mictecacíhuatl, conocida como la dama de la muerte y hoy en día como la Catrina, un personaje creado por el ilustrador mexicano José Guadalupe Posada hace más de 100 años. Esta figura, que se ha convertido en una de las insignias del país, cobra especial relevancia en las celebraciones del 1 y 2 de noviembre, cuando las distintas localidades de México se llenan de altares con los que se honra a un determinado difunto y al que se le llevan ofrendas. En Aguascalientes también cuenta con gran relevancia el Festival de las Calaveras, en el que se organizan diferentes eventos, desfiles, exposiciones de altares y certámenes literarios.

La gastronomía en México también tiene un papel importante en las celebraciones. Durante esos días se consume el llamado pan de muertos, un panecillo con forma de personajes; o las calaveras de dulce, que suelen llevar inscrito el nombre del difunto.

Estados Unidos – Halloween

Conocida también como la noche de brujas, esta fiesta pagana tiene origen en las costumbres celtas o cristianas que los inmigrantes europeos introdujeron en su día en el continente americano. La festividad se celebra el 31 de octubre, momento en el que niños y mayores se disfrazan de personajes de terror. Para celebrarlo se organizan diferentes fiestas nocturnas, se encienden hogueras, se visitan cementerios y los más pequeños suelen ir de casa en casa para conseguir caramelos tras pronunciar la famosa frase de “truco o trato”. Una imagen que el cine americano se ha encargado de difundir y en la que, ese día, no pueden faltar calabazas, telas de araña ni murciélagos como elementos de la decoración.

Aunque Halloween es, posiblemente, la fiesta de los difuntos que más se ha internacionalizado, los países en los que tiene una fuerte tradición son Estados Unidos, Canadá, Irlanda o Reino Unido. En cuanto a su gastronomía, durante ese día hay costumbre de comer dulces y manzanas caramelizadas.

Irlanda – Samhain

Esta fiesta pagana, de origen celta, era una de las más importantes en Europa hasta la extensión del cristianismo. Antiguamente en ella se celebraba el Año Nuevo celta, que comenzaba a partir del 31 de octubre con la época oscura. Era el final de las cosechas, por lo que también debían tener provisiones suficientes hasta la llegada de la primavera. Según la mitología, durante la noche los difuntos tenían la oportunidad de volver al mundo de los vivos para reencontrarse con sus seres queridos. Como no todos los espíritus eran buenos, para ahuyentar a los malos se dejaba comida en el exterior. También encendían hogueras y, para que no se los llevasen al inframundo, solían vestir máscaras para confundirlos. Una tradición que los inmigrantes irlandeses introdujeron en Estados Unidos y que derivó en el actual Halloween.

El dulce típico de esta noche es el Barm Brack, un pastel en el que se esconde un anillo y un penique. En el caso de encontrar el primer objeto significa que tu matrimonio está cerca, mientras que el segundo atrae la prosperidad económica.

España – Todos los Santos

El día 1 de noviembre España celebra el Día de Todos los Santos, una festividad cristiana en la que se rinde homenaje a todos los difuntos que viven en presencia de Dios. Durante toda la jornada la costumbre es visitar los cementerios para dejar flores y velas a los seres queridos. También hay misas y algunas catedrales sacan a relucir las reliquias de sus santos. Aquí las calabazas son sustituidas por las castañas, los frutos secos y algunos dulces como los buñuelos de santo. Dependiendo de la región del país, la fiesta también adquiere otras costumbres.

En Cataluña, en la noche del 31 de octubre se celebra la castañada, donde se consume este fruto además de panellets, los dulces típicos de la región. En algunas regiones de Andalucía es conocido como los Tosantos. En Cádiz los mercados de Virgen del Rosario o Central recrean todo un Carnaval en el que gallinas, conejos, pescados y cerdos son disfrazados, mientras que con las frutas y verduras se hacen caricaturas de los personajes más relevantes de la actualidad. En Canarias también le han incorporado un toque de alegría a la noche, pues su Fiesta de los finaos se celebra con música y actuaciones. En Soria es el día en el que se rinde homenaje a Gustavo Adolfo Bécquer y el Monte de las ánimas. La lectura es interpretada al caer la noche por actores y títeres que llenan de arte la ciudad. En Alcalá de Henares el teatro también está muy presente. Cada año en estas fechas se interpreta la obra de José Zorrilla: Don Juan Tenorio.

Guatemala – Barriles gigantes

En Guatemala la festividad de Todos los Santos también está muy arraigada. Durante estos días en la mayor parte del país se crean altares en los que se recuerda a los difuntos. Muchos de ellos son caseros, por los que algunas casas cuentan con el suyo propio. La tradición también incluye la visita a los cementerios para dejar flores, limpiar las lápidas y rezar por los seres queridos. No obstante, el ritual que más llama la atención de este país son los barriles gigantes. Este festival originario de la localidad de Santiago Sacatepéquez, que se celebra el 1 y el 2 de noviembre, consiste en lanzar barriles al aire por la colina próxima a los cementerios. En él se evalúa tanto su diseño, en el que los grupos de amigos y vecinos han estado trabajando desde hace meses, así como el tiempo en el que el barril está en el aire.

Filipinas – Fiesta entre muertos

Aunque en Filipinas el Día de Todos los Santos también se trata de una fiesta religiosa, este país sorprende por la alegría con la que los locales honran a sus difuntos. El epicentro de la fiesta es el propio cementerio, donde desde la mañana del 1 de diciembre las familias se van concentrando para pasar allí el día junto a los seres queridos que ya no están. Allí montan su banquete, compuesto por grandes cantidades de comida y bebidas que ayudarán a subir el tono de la fiesta a lo largo del día. Es común ver algunos karaokes o partidas de cartas. Una vez finalizada la jornada, los filipinos se encargan de limpiar bien las lápidas y dejarlas como estaban, además de dejar como homenaje algunas flores.

Brasil – Día dos Finados

Declarada fiesta nacional, el Día de los Muertos en Brasil se conoce como el Día dos Finados. Fue introducida en el país por los inmigrantes portugueses, por lo que esta celebración religiosa es muy parecida a la que se realiza en España. El día 2 de noviembre los brasileños acuden a los cementerios correspondientes a visitar a sus difuntos, ya que al contrario que en otros países de Latinoamérica aquí apenas se realizan altares en diferentes puntos de la ciudad. Una vez están frente a las lápidas de sus seres queridos rezan varias oraciones para que las almas que están en el purgatorio puedan salir, limpian sus lápidas y las decoran con velas y coronas de flores. En algunos casos también es frecuente ver objetos personales de los que ya no están, como camisetas, gorras o fotos.

Camboya – Pchum Ben

Conocido como el día de los ancestros, este festival que se celebra en Camboya es uno de los más populares del país. En él lo que se celebra es la apertura de las puertas del infierno. Esto significa que, aquellas almas que no han podido reencarnarse vuelven a la vida para mezclarse entre sus seres queridos. Para poder guiarles por el buen camino, los familiares deben ofrecerles comida. Así es como al anochecer muchas de las pagodas del país se llenan de creyentes que acuden a llevar las ofrendas. Durante la noche los monjes también realizan cánticos, para reconducir a las almas perdidas hacia la reencarnación. Antes del amanecer, los camboyanos se acuestan y las principales ciudades quedan en calma esperando a que los espíritus vayan a recoger los alimentos.

Esta festividad no coincide con las que se celebran en otras partes del mundo, ya que se rige por el calendario jemer. Generalmente suele celebrarse en los meses de septiembre u octubre.