Dicen que en la vida los cambios pueden ir dándose de manera evolutiva, como siguiendo cierto orden progresivo y coherente o de manera revolutiva, como si fuese el plan “B”, de manera bastante más caótica, impredecible y explosiva.

Algo así siento que pasa cuando llega gente nueva a mis espacios de práctica y enseñanza. Algunos de ellos vienen como parte de una exploración y acto evolutivo de desarrollo de la consciencia. Otros muchos se acercan traídos por síntomas, enfermedades, malos hábitos, relaciones conflictivas, pensamientos obsesivos, pasados de estrés. A veces alguien que los trae y se han dejado traer. Las menos de las veces, curiosidad.

Y ya sea que los obstáculos que nos producen incomodidad o algún grado de sufrimiento sean los detonadores de una búsqueda o que tengan alma-scout de exploradores de la consciencia, lo cierto es que el yoga puede ser uno de los caminos para cambiar el rumbo y comenzar un proceso de descubrimiento de ti mismo, de sanación, de salud y felicidad. En definitiva, lo que todo ser humano anhela. De allí que el Yoga sea un conocimiento universal y para todos.

Qué es Yoga?

Yoga es uno de los posibles caminos de auto-conocimiento de los muchísimos que existen sagrados, milenarios y terapéuticos contemporáneos.

Es un sofisticado sistema de conocimiento que explica de manera muy precisa lo que somos y cómo funcionamos los seres humanos y nuestro lugar y función en el universo.

Me gusta mucho una frase que a veces se usa para definirlo que dice que es “la matemática del ser interior”.

Sabiendo en qué consiste ese “ser interior” y cómo ópera, el yoga tiene herramientas para abordar cualquier ámbito de nuestra experiencia en vida como seres sintientes en pos de alcanzar una mejor calidad de vida y nuestro primer y último anhelo: ser felices.

 

Qué NO es Yoga. Visiones parciales y limitadas:

  • Yoga no son prácticas de posturas acrobáticas, con gran exigencia física. Puedo aspirar a alcanzarlas pero lo más importante será el proceso para lograrlas y no el resultado.

 

  • Yoga no son prácticas de movimientos lentos y posiciones estáticas en las que se medita y creo que me aburriría. Hay muchos estilos y tipos de yoga. Cada uno puede buscar el más adecuado según sus necesidades, su personalidad y su momento en la vida.

 

  • Yoga no son prácticas religiosas. El yoga contempla y atiende aquello que todos compartimos como seres sintientes, lo universal, lo esencial de la condición humana. Es como la ciencia del ser interior. Puede practicarlo cualquier persona sin importar su credo, raza o condición.

 

 

Principios del Yoga en palabras de la Biblia

“No te preocupes por lo que vas a comer o beber, ni con lo que vas a vestir, preocúpate por regresar al hogar del padre y todo lo demás te será dado por añadidura”, palabras de Jesús en el Nuevo Testamento.

Las frases de este Maestro siempre resultan interesantes de analizar. Qué será “regresar al hogar del padre” que tanto bienestar y premio parece implicar?

Regresar al hogar del padre podría interpretarse como comenzar a mirar hacia adentro y encontrar la parte sabia e imperturbable que cada uno tiene. Como decía la entrada al templo del oráculo de Delfos en la antigua Grecia, “conócete a ti mismo… y conocerás al universo y a sus dioses”.

Siempre el misterio parece comenzar a revelarse cuando comenzamos a hurgar en nuestro interior y en nuestra verdadera naturaleza, cuando nos animamos a preguntarnos qué somos realmente y para qué estamos?

 

Por dónde y cómo comenzar?

Partimos de donde estamos, con lo que tenemos y dejándonos llevar por lo que más nos interesa y llama nuestra atención.

Los caminos propuestos por el yoga pueden ser muchos: la meditación (Raja Yoga), el servicio (Karma Yoga), la devoción (Bhakti Yoga), la indagación (Gñana Yoga), entre otros, lo más habitual es comenzar por el que incluye el cuerpo físico (Hatha Yoga, en cualquiera de sus estilos).

Sea cual sea el camino que decidas indagar, no pierdas de vista que tanto en lo que nos hace sentir expandidos y felices como en lo que nos incomoda y provoca sufrimiento, hay algo que late y que pulsa por salir, es algo inquieto que no se conforma.

La parte divina, pristina, pura que todos tenemos dentro puede ser fácilmente derrotada por los hábitos, al principio. Y uno puede llegar por cansancio, cuando ya te das cuenta que repetir las mismas cosas una y otra vez no te llevan a ningún lado, o ves que tus amigos o conocidos experimentan tus mismos sufrimientos, es ahí cuando puedes encontrar un atisbo de liberación, porque al que está preparado todo le llega.

Si lo que llega a tu vida es el Yoga como esa posible vía de liberación, adelante! Y si no es el Yoga, no te des por vencido sigue buscando hasta que sientas que algo te dé esa luz en el túnel y estate atento a todas las señales en el camino. Quizá no tengas que resolver ningún problema ni llegar a ninguna parte…