El trabajo individual da la posibilidad de abordar las inquietudes y necesidades de cada alumno de manera directa y en profundidad, además de poder llevar más atención a lo que vaya surgiendo con la práctica.

Propongo las mismas técnicas que en las clases grupales sólo que adaptada a la persona lo que permite ahondar en el proceso de auto-conocimiento y mejorar la calidad de vida.

La práctica personalizada (o en grupos pequeños de hasta 4 personas) es considerada una manera privilegiada de aprender, progresar y hacer camino en el Yoga y en cualquiera de las prácticas que facilito.

Cada uno puede hacer las rutinas personales en su casa dando así una mayor continuidad al trabajo.

 

No hace falta experiencia previa de ningún tipo y los estudiantes avanzados pueden encontrar en estas clases, la posibilidad de profundización en algún aspecto.

Durante la sesión, en muchos casos aplico técnicas terapéuticas corporales o utilizo instrumentos vibracionales como complemento.

El cuerpo, portal a otras dimensiones de la experiencia

El cuerpo, nuestro contenedor, vehículo y templo sagrado, en mi trabajo está siempre presente. Es punto de partida y llegada, es escenario y pantalla. Carente de censura, su inteligencia supera cualquier pensamiento. Es pura inocencia encarnada en la que yo siento que podemos ser verdaderos. Esa Verdad de cada uno es la que acompaño a conectar y hacer aflorar.