Yoga y Deporte han estado siempre cerca…

 

Si Yoga se define como:

  • Yoga es dirigir toda la nuestra atención hacia un objeto y permanecer en él sin distracción.
  • Yoga es hacer posible lo que al principio creemos imposible.
  • Yoga es sentirse en unidad con algo más grande que nosotros.

 

Todo lo que define el Yoga, como expuesto en las anteriores definiciones, son conceptos muy familiares a cualquier deportista, y aún más si son de alto rendimiento.

Indefectiblemente en entrenamiento o competencia, un deportista ya conoce lo que son:

  • Concentración.
  • Alcanzar objetivos, romper récords o realizar hazañas que creía imposibles.
  • Ha experimentado sacar fuerzas sobre-humanas o sentir internamente estados de enorme conexión y plenitud más allá de lo ordinario.

 

“Dejarlo todo en la cancha”, acción yóguica y deportiva por excelencia.

 

Más allá del resultado obtenido, cuando un jugador lo “ha dejado todo en la cancha o el juego”, puede en gran medida estar satisfecho o al menos sentir un poco más de consuelo.

Esta frase en el Yoga tiene una mayor escala. Según los principios del yoga, para que la práctica sea efectiva es fundamental que se lleve a cabo por un tiempo prolongado y de manera ininterrumpida. Esto es lo más relativamente fácil en el deporte porque es el método habitual de todo entrenamiento deportivo.

Donde la exigencia en lo personal puede ser un poco mayor es en hacerlo con fe y convicción y apuntar a un objetivo deseado pero desapegarse del resultado. Aquí, a priori, podríamos pensar que estamos yendo en sentidos contrarios en las prácticas yóguicas y los deportes.

Sin embargo si se ahonda en el concepto de “entregarlo todo en la práctica a la que nos abocamos” (sea un entrenamiento, un partido, o cualquier instancia competitiva), la contradicción desaparece. En cada uno de esos eventos habremos cumplido con lograr el máximo de todo aquello que dependía de nosotros y el resultado será fruto de lo que cada uno da más todas las otras variables que se ponen en juego en la experiencia en lo profesional y en cualquier aspecto de la vida.

Nosotros habremos cumplido con la parte que nos correspondía y eso ya debería ser un triunfo.

Puntos en común y complementarios de la práctica deportiva y aspectos filosóficos del yoga:

a) Dar el máximo en cada momento, “Dejarlo todo en el campo de juego”. /

El Yoga, sostiene los principios de Abhyasa (práctica) y Vairagya (desapego del resultado). Dar el máximo de todo lo que depende de nosotros, los resultados son fruto de muchas variables que no controlamos. Esta es una manera de valorar los aspectos positivos y los esfuerzos de los atletas en momentos de pérdia de motivación o desánimo. No hay buena o mala práctica, como dijo Mahatma Ghandi:

“La práctica es un triunfo en sí misma”.

b) Lo importante es competir (no tan así en el alto rendimiento o deporte profesionalizado). En el yoga, se aspira a vivir en un estado permanente de “Ananda” (dicha, simpatía, alegría). Ir haciendo camino en las prácticas del yoga nos permiten soltar exigencias y disfrutar más de lo que hacemos.

c) La ética deportiva (Fair Play, Juego limpio) es totalmente resonante con la ética universal del yoga descripta minuciosamente en su libro sagrado de cabecera, los Yogasutras de Patáñjali. .

 

Cómo puede el Yoga potenciar las prácticas deportivas?

1) Estableciendo hábitos y procesos que cada vez que queramos nos conduzcan a los estados a los que aspiramos internamente (calma, concentración, confianza, fe, fortaleza, optimismo, serenidad, auto-control).

2) Reconociendo en cada caso particular de deportes o atletas, cuáles son las necesidades específicas y brindándole las herramientas que sin lugar a dudas el yoga posee para desarrollar su máximo potencial.

3) Aplicando el principio número 1 de la práctica del Yoga: No-Violencia (ahimsa), para con los otros con uno mismo. Así se podrían evitar lesiones ocasionadas por sobre-exigencias violentas al cuerpo y la psiquis. También se podrían mejorar las relaciones entre deportistas y entrenadores, cuerpo técnico, cuerpo directivo y contrincantes.

4) Desarrollando el auto-conocimiento. Siendo el cuerpo el primer vehículo que se somete a la práctica, se lo honra, cuida y se reconocen el él las limitaciones que siempre son temporales y que nos permiten cultivar un carácter lleno de templanza.

5) Profundizando en las prácticas de relajación consciente que incrementan el registro propioceptivo y funcionan como agente reparador al inhibir estímulos nerviosos y al activar el sistema parasimpático.

 

Deporte y más allá del deporte…

Según definición de Wikipedia:

“El deporte es una actividad reglamentada, normalmente de carácter competitivo, que en algunos casos mejora la condición física y psíquica de quien lo practica y tiene propiedades que lo diferencian del simple juego”.

Resulta simple de comprobar que cuanta más exigencia en el entrenamiento y juego, generalmente ligada a alcanzar altos rendimientos y resultados “exitosos”, la práctica deportiva provoca en los deportistas un desgaste, y en muchos casos lesiones, que surgen como efectos colaterales indeseables pero lamentablemente muy comunes.

Una vez más el Yoga puede ayudar a evitar esas situaciones indeseadas y hacer que cualquier práctica deportiva sea sustentable en el largo plazo. Quisiéramos hacer méritos para lograr cambiar la definición de Wikipedia y que el deporte en TODOS lo casos mejore la condición física y psíquica de quien lo practica, como es indefectible en la práctica regular de Yoga que permite hacer lo que a uno le gusta o apasiona por el resto de tu vida sin riesgos ni complicaciones.

Yoga: práctica física, mental y algo más…

La práctica de yoga no es meramente una practica física, de concentración y auto-control. Es en esencia una práctica espiritual con una filosofía de vida que busca una experiencia interna y una transformación personal.

Esto hace que el yoga se convierta en el proceso y en el destino. El esfuerzo físico es el reto para nuestro carácter, nuestra voluntad y nuestra forma de vernos a nosotros mismos a través de la práctica, de allí que pueda generar un crecimiento personal.

El Yoga no promete una “cura” ni ningún resultado “exitoso” en particular. Sí es un método comprobado para mejorar nuestra calidad de vida sea cual sea el punto de partida.

El cuerpo es un vehículo para desarrollar esta práctica. Honrándolo y trabajando nuestras limitaciones cultivamos un carácter lleno de templanza. El punto cúlmine de este proceso es cuando florece el estado meditativo en cada movimiento, no sólo en la esterilla.

El Deporte y el yoga aplicado al deporte puede ser una puerta de entrada a un universo con tantos matices como la propia naturaleza del Ser multidimensional que somos.

Cada uno accederá por donde pueda y por lo que llame su atención. Y todos tenemos la oportunidad de descubrir el infinito particular y, eventualmente, trascenderlo.

 

Como sabiamente lo expresan las palabras del Maestro hindú, T.K.V. Desikachar:

El Yoga se plantea como un ejercicio continuado de atención en práctica física, respiratoria y en la vida diaria, para vencer los obstáculos a la clara percepción y desarrollar todas las potencialidades del ser humano.

La práctica del yoga debe reducir las impurezas , tanto físicas como mentales. Debe desarrollar nuestra capacidad de examinarnos a nosotros mismos y debe ayudarnos a comprender que, al fin y al cabo, no somos dueños de todo lo que hacemos”.